SOY TAN ADOLESCENTE CON SUS DEPRESIONES Y ESAS MIERDAS, AGUANTE LA DROGA Y SER UN BEBÈ
Otra vez en la decidia de como pasar los días y esperar otro otoño que me regrese a la simplicidad. Volver a ser una rutina sin esperanzas de más solo por ver un pasado que creíamos lleno de risa que solo 


albergo pasatiempos baratos. 
Perpetuar recuerdos de sonrisas baratas ocultando miradas melancolicas. De fondo bien al fondo te conformas con un amor de hotel intentando mentirte a vos misma. 
Te das cuenta que no tenés nada y te sentís vacía, sin ganas de seguir haciendo lo mismo que hasta el momento funcionaba tan bien. Cuestionandote no llegás a nada pero sabés que la respuesta no es caminar 


con los oídos sordos siguiendo las instrucciones que nunca hay que pedir.
Sabés que es todo una masa de pensamientos inconclusos y mal unidos por el cansancio y el dolor. Son ciertos, no los niegues, pero no te cuelgues más. 
La vida continua, o acaso no es todo un show para vos?
Nada va a cambiar mucho más. 
No tenes nada de malo y nadie va a hacerte notarlo.
Si el problema soy yo.
Y de nuevo voy a prometerme parar. Los puntos ya no existen, no se puede ir más lejos y volver para atrás cuando corrés en un círculo que no entendés cuando inició.
Qué problema hay en las palabras para culparlas de los males, si no hacen nada más que ponerle una sonrisa a la chica de la esquina y quitarle la respiración a esa joven que lee noche y día sobre vidas para entender un poco más como debe funcionar la suya.
Pero si todo es tan perfecto que es eso que arde en mis talones y no me deja dormir a la noche. Ni saber que es lo que pasa, confundirse quien espera que de quien.
Y quedarse una noche más esperando eso que nunca va a llegar.