Nada va a cambiar mucho más. 
No tenes nada de malo y nadie va a hacerte notarlo.
Si el problema soy yo.
Y de nuevo voy a prometerme parar. Los puntos ya no existen, no se puede ir más lejos y volver para atrás cuando corrés en un círculo que no entendés cuando inició.
Qué problema hay en las palabras para culparlas de los males, si no hacen nada más que ponerle una sonrisa a la chica de la esquina y quitarle la respiración a esa joven que lee noche y día sobre vidas para entender un poco más como debe funcionar la suya.
Pero si todo es tan perfecto que es eso que arde en mis talones y no me deja dormir a la noche. Ni saber que es lo que pasa, confundirse quien espera que de quien.
Y quedarse una noche más esperando eso que nunca va a llegar.

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